Arzú y sus epístolas de Spam
El Alcalde está lejos de ser comparable a Kennedy.
José Carlos ZamoraEl siglo XXI se destaca por los avances en tecnología digital y la facilidad con la cual nos podemos comunicar instantáneamente con cualquier persona en cualquier parte del mundo a través del Internet.
La facilidad en las comunicaciones es magnífica, ya que de cierta manera las ha democratizado y le ha permitido casi a cualquier individuo encontrar, crear y compartir las noticias e información de su interés con otros miembros de su comunidad.
Estamos lejos de lograr el acceso universal a estas tecnologías, pero en muchos países, sobre todo en países desarrollados se están implementado políticas para conectar a todos los ciudadanos y comunidades a esta red de información y desarrollo.
Por supuesto que estas tecnologías también han acarreado una que otra cosa negativa, entre ellas algo conocido como el “Spam”. El spam ha sido definido como correo basura o mensajes no solicitados enviados masivamente al público en general.
El spam puede ser distribuido de distintas formas, pero la vía más común para hacerlo es a través del “e-mail” o correo electrónico. En general me molesta recibir spam de productos y servicios que no tengo la menor intención de comprar, pero disfruto mucho recibir el spam distribuido por nuestro expresidente y ahora alcalde de la ciudad capital Álvaro Arzú.
No tengo la menor idea de cómo consiguió mi correo electrónico, aunque presumo que lo pueden haber obtenido los ex miembros del archivo de su Estado Mayor Presidencial, que en los sótanos de su Muni, y digo así pues es como su propia finca –escuchan y graban ilegalmente las llamadas telefónicas de los ciudadanos, desarrollan estrategias de desinformación e inteligencia y de represión psicológica preventiva con los equipos e infraestructura sofisticada, que no precisamente en calidad de préstamo tomaron de la SAE y del propio Estado Mayor al salir del poder Ejecutivo. En todo caso, reitero, no me suscribí a ningún servicio digital, financiado con recursos de la Muni para recibir el spam del alcalde digital, quien por cierto, paradójicamente, desprecia el conocimiento, la educación y la tecnología, pero siempre me da gusto recibirlo y mucha más gracia leerlo, pues generalmente evidencian que dedica más tiempo del necesario para leer todos los diarios y la severa y profunda enfermedad visceral que sin necesidad padece.
Por un lado me enorgullece que nuestro Alcalde y exPresidente haya aprendido –a través de terceros– a hacer uso de las tecnologías del siglo XXI, y, por el otro, me parece que sus correos electrónicos en masa son una buena forma para ventilar sus rabias. Seguramente, son un pequeño vehículo y una buena receta terapéutica parcial para no terminar de perder la chaveta. Un blog tampoco le caería mal.
En uno de sus últimos correos electrónicos se desahoga acerca de una nota que toca el tema del nepotismo en la Municipalidad.
Para justificar el nepotismo en la Muni dice lo siguiente: “En la Municipalidad trabajan más de cuatro mil empleados y muchos de ellos con parentesco directo, pues aquí medimos el rendimiento y dedicación y no la consanguinidad. Pero claro está, ustedes jamás entenderían eso”. Y luego argumenta lo siguiente: “Como nota histórica quisiera contarles, por ejemplo, que el creador de AID fue el presidente John F. Kennedy y él puso a su hermano Robert Kennedy de Fiscal General”.
Vale la pena destacar como nota histórica que la prensa de Estados Unidos criticó el tema de nepotismo durante la administración del presidente Kennedy, a raíz del parentesco entre John y Robert Kennedy. Sin embargo, lo esencial que sí hay que dejar bien claro, es que el señor Arzú y sus parientes y amigos que se nutren con voracidad oscura de la Muni están a años luz de los hermanos Kennedy y jamás se podrían comparar ni académicamente –los hermanos Kennedy eran de Harvard– ni políticamente, y menos aún sus respectivos legados. Mientras los hermanos Kennedy fueron verdaderos y audaces agentes de cambio, Arzú se caracterizó por impulsar cambios para que nada cambiase. Es más, todo lo hizo en tinieblas: desde el asesinato del lechero, el de Mincho, el asesinato por miembros de su Estado Mayor de Gerardi, las privatizaciones, etcétera.
Mientras el presidente Kennedy logró enviar la primera misión a la Luna, nuestro Alcalde únicamente ha logrado enviar spam a los guatemaltecos que tenemos el privilegio de gozar de Internet, saturar desde su call center los programas de radio, disfrazar su megamillonaria propaganda televisiva de información de noticieros, eliminar en sus días de Presidente el delito de enriquecimiento ilícito, como Presidente y Alcalde en funciones, con la costosa complicidad de inmorales organismos internacionales, esconder el destino de los multimillonarios recursos del Presupuesto del Estado y ahora del propio municipio de Guatemala. Bien haría Arzú en sorprendernos inesperadamente y saltar de la oscuridad y las tinieblas en que por norma se ha movido y en dejarnos un legado decoroso de transparencia. Don Mono logo tiene la palabra.