miércoles 13 de diciembre de 2006

El diputado uninominal

Urge establecer una relación vinculante entre los diputados y sus representados.

José Carlos Zamora

Recientemente el Congreso de la República invirtió Q6.7 millones en la instalación de un nuevo sistema digital que les permitirá a los diputados confirmar su asistencia, demostrar su presencia en las sesiones y votar a través de la tecnología del siglo XXI. El Presidente del Congreso calificó la instalación del nuevo control como el logro más importante durante sus dos años de gestión.

El funcionamiento del Congreso debe de sufrir reformas drásticas, de fondo, que permitan que el Legislativo cumpla mejor su papel. Estoy convencido que el Presidente del Congreso y los diputados todavía están a tiempo de alcanzar los logros más importantes de su gestión.

Dos reformas de fondo básicas para la modernización y el mejor funcionamiento del Congreso son la disminución del número de diputados y el cambio del sistema electoral actual de representación proporcional (sistema en el que se distribuyen los puestos en el Congreso en proporción a los votos obtenidos por cada planilla) a un sistema electoral de participación mayoritaria. Estas reformas no solo darían cumplimiento al compromiso adquirido en los Acuerdos de Paz sobre Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad Democrática y sobre Reformas Constitucionales y Régimen Electoral, sino que también estarían diminuyendo el presupuesto del Congreso al reducir el número de diputados y al mismo tiempo, el cambio del sistema electoral estaría beneficiando a todos los representados, quienes aunque contaríamos con un número menor de diputados, tendríamos la capacidad para elegir directamente al candidato que mejor representa nuestros intereses y los de la comunidad donde vivimos.

El sistema electoral de participación mayoritaria nos beneficia como país y como ciudadanos creando un vínculo directo entre representantes y representados. Este sistema permite al electorado tener el poder de exigir cuentas y demandar que su representante actúe de acuerdo a las necesidades de la comunidad por la que fue electo y no con base en intereses partidarios o personales. Este es uno de los atributos principales de un sistema de participación directa, ya que si un diputado desea mantener su curul debe responder a los intereses de su comunidad, de aquellos que votaron por él y que tienen el poder para mantenerlo en el Congreso si es efectivo en presentar proyectos del ley, en cabildear, en crear alianzas estratégicas y promulgar legislación que beneficie directamente a sus representados. El cambio de sistema electoral les recordaría a los diputados algo que es aún más importante, son empleados de la patria y como tales o hacen bien su trabajo o serán despedidos por sus representados.

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