"La pérdida de control de la seguridad ciudadana"Se debe fomentar la existencia de jueces imparciales, incorruptibles, capaces y honestos.
José Carlos Zamora
El Estado debe garantizar seguridad y justicia tal y como lo establece nuestra Constitución. Si el Estado no cumple estos deberes básicos es imposible que sus habitantes logren sentirse protegidos en cuanto a su persona y sus bienes, y consigan ser libres, sentirse seguros y logren desarrollarse integralmente dentro de un pacífico Estado de derecho donde exista un sistema de justicia que se aplique a todos por igual. Es importante recalcar que para garantizar las necesidades elementales de seguridad y justicia el Estado debe hacerlo de forma legítima, respetando la vida, los derechos humanos y el debido proceso.
Una de las grandes deficiencias de los últimos gobiernos y de la administración de turno ha sido la pérdida de control de la seguridad ciudadana. Esto debido a la falta de fuerzas de seguridad íntegras y profesionales, un débil sistema carcelario y un frágil sistema de justicia y de investigación de los hechos delictivos y lo que es peor aún un evidente sistema para-estatal de limpieza social que en lugar de fortalecer nuestras instituciones de seguridad y justicia las debilita y nos somete y expone a todos a más violencia.
La administración de turno tuvo la oportunidad y debió de haberse enfocado en llevar a cabo reformas profundas al sistema de seguridad y justicia, creando y ejecutando políticas públicas bien planeadas para combatir el flagelo del crimen organizado. En cambio se dedicó a hacer esporádicos operativos de alto impacto, que si bien fueron impresionantes no hicieron ningún cambio de fondo. Ahora tal vez ya sea demasiado tarde, pero en los meses que quedan todavía pueden sentar las bases para que a mediano y largo plazo se fortalezcan nuestras instituciones y logremos encaminarnos a un real Estado de derecho –por supuesto que esto también va a requerir de la continuidad de estas políticas por parte de la próxima administración – la que debe darles seguimiento pensando en el bien de nuestro país y no en una miope visión partidista.
Se deben estructurar reformas que modernicen el sistema judicial a través del reclutamiento de los mejores jurisconsultos de nuestro país para ocupar el cargo de jueces. Se debe fomentar la existencia de jueces imparciales, incorruptibles, capaces y honestos. Con este fin se debe depurar el sistema judicial y se deben de aumentar los salarios de todos los funcionarios del mismo. Al mismo tiempo se deben establecer sistemas efectivos de fiscalización judicial, un cuerpo de seguridad para proteger a los jueces y programas de capacitación profesional continua. De la misma forma se deben crear procesos judiciales que sean más expeditos y se debe asegurar acceso al sistema judicial a todos por igual, erradicando así la impunidad y la inmunidad. Por otro lado se debe terminar con la deficiencia en la investigación y persecución del delito que lleva a cabo el Ministerio Público (MP). Los fiscales, por la importancia de su cargo y su función, deben de perder el amparo de las leyes laborales y su permanencia en el cargo debe depender de resultados y su actuar también debe ser continuamente fiscalizado. Estos cuerpos de investigación también deben ser constantemente capacitados y deben contar con la tecnología necesaria para investigar y llevar a juicio todo hecho delictivo. De igual manera se deben iniciar y ejecutar reformas concretas al sistema penitenciario y a nuestras fuerzas de seguridad las cuales deben desarraigarse de cualquier vínculo con el crimen organizado o con grupos de limpieza social.
Urge el desarrollo e implementación de políticas concretas de seguridad y justicia que fortalezcan nuestras instituciones y su poder para aplicar la ley a todos por igual. Políticas públicas que reformen al reo o le apliquen la pena de muerte, pero tal y como la establece nuestra ley y no con la equivocada noción que para combatir al crimen el Estado a su vez debe convertirse en un Estado criminal.
Los recientes actos, además de ser salvajes, vergonzosos e intolerables, demuestran la complicidad o incompetencia del Ministro de Gobernación, del Director General y del Subdirector de Investigación de la Policía Nacional Civil. Si estos sujetos fueran conscientes de lo urgente y lo importante que es para todos los guatemaltecos tener a personas capaces en esos puestos deberían renunciar y entregarse a las autoridades en el primer caso, o renunciar y dedicarse a la pesca en el segundo.
Si la administración de turno no despide a sus funcionarios ineficientes y no sienta las bases para que se lleven a cabo reformas profundas, solo será uno más de los gobiernos que nos dejan de legado un sistema disfuncional y un país cada vez más violento y al borde del caos. ¡Aunque es un poco tarde aún estamos a tiempo para hacer cambios!
3 comentarios:
SOMOS MAS LOS BUENOS
Veo a mi país más con preocupación que con tristeza. Preocuacion pues
ni en el Salvador ni en Honduras se ve tanta delincuencia e impunidad
junta. Aquí en Canadá, donde me encuentro temporalmente, los
residentes sienten que volver a su país después de vacaciones afuera
es un alivio pues vuelven "a casa". A pesar del frío, encuentran
tranquilidad, seguridad y paz y se sienten orgullosos de ser
canadienses. Mientras tanto, los guatemaltecos en lugar de sentirnos
en casa, queremos salir corriendo y no vemos esperanzas en el corto
plazo. Qué pasará si las maras siguen tomando la ciudad, los
narcotráficos gobernando atrás del trono y las leyes y las
instituciones siguen siendo usadas como si fueran papel de baño?
Pasará, sin duda, que las propiedades se depreciarán, que los negocios
quebrarán y que "los buenos guatemaltecos", buscarán como vender todo
para migrar a otros países… pero a donde? Incluso la otrora promotora
de la colonización, Canadá, ha estrechado los requisitos para residir
en el país. Como si lo hubiese previsto, el gran bloque del Norte
(desde Tapachula hasta el Yukón) está desechando a los que viven de
Guatemala para abajo. En Europa la xenofobia hace que los "sudakas"
sean vapuleados o discriminados laboral y económicamente hasta que no
resistan y se regresen, o bien, son utilizados como la mano de obra
mas barata y menos digna. Donde está la esperanza? Estoy seguro que
los buenos Guatemaltecos somos más. Somos muchos y somos capaces de
revertir esto que se inició no hace mucho debido a los nexos de un
corrupto gobierno. El caos que reina en todo el país (no hay municipio
que se escape) es suficiente para organizarnos y decir BASTA.
Empresarios, trabajadores, evangélicos y católicos, jóvenes y adultos,
neoliberales y socialistas, rojos y cremas, mayas y ladinos. Es el
momento de unirnos y decir hasta aquí. Qué propuestas hay concretas?
Como vamos a salir del caos? Estamos dispuestos a apoyar un nuevo
regimen que nos saque de esta situación o estaremos vendiendo todo
para salir corriendo de Guatemala y dejándosela a los
narcotraficantes, a los delincuentes y a los corruptos? No señor! La
Guatemala que tenemos la debemos rescatar ya! Propongo una serie de
acciones inmediatas:
1. Priorizar el presupuesto del Gobierno en Combatir la delincuencia,
el narcotráfico y la violencia. Ni hacer teleféricos, ni hacer mas
transmetros, ni inaugurar mas chorros es la prioridad ahorita. Debemos
enfocarnos en el problema mas grave. Sacar de raíz la delincuencia del
país.
2. No tolerar los robos, la delincuencia y la violencia. Si todos nos
unimos, y vemos un asalto, podemos evitarlo entre todos, apoyandonos,
demostrando que estamos juntos, venciendo el miedo.
3. Nada es mas importante que la vida misma. Me imagino que lo que
esperan los que promueven este nuevo terrorismo, es fundar un nuevo
país en donde todos los narcotraficantes del mundo puedan vivir
tranquilos, en un punto geográficamente estrategico para distribuir
droga y con el clima adecuado para que se desarrollen las
organizaciones ilegales mundiales. Guatemala, la sede del
NARCOTRAFICO? Que le parece ese titulo a nuestro país. Duele, no? Pero
si no hacemos nada, eso es lo que puede pasar en el corto plazo.
4. Juntos podemos salir. En lo individual, esta demostrado que es imposible.
Para lo anterior, hago un llamado a Iglesias de todas denominaciones,
grupos deportivos, jóvenes, partidos politicos, organizaciones
sociales, gremios empresariales, amas de casa, artesanos,
emprendedores, policías, burócratas, estudiantes, obreros,
periodistas, familias enteras, a usted que lee esto, para que se
efectúe una GRAN MANIFESTACION CONTRA LA VIOLENCIA Y LA DELINCUENCIA,
y demostremos que en Guatemala los buenos somos más! En lugar de irnos
nosotros, sacaremos a los delincuentes de Guatemala. Ya estamos hartos
de ustedes. Bocinemos todos los dias a las 6 de la tarde durante todo
marzo, hagamos el ruido que se merece hacer para manifestar nuestra
inconformidad, mostremos a los malos que los buenos somos mas!
Salgamos el ultimo sábado de marzo todos vestidos de blanco y digamos
a los mareros, a los narcotraficantes y a los delincuentes: NO LOS
QUEREMOS AQUÍ. Demostremosles que somos mas y que no sientan que nos
tienen atrapados. Que no nos asustamos y que les declaramos la guerra
a partir de hoy. Se acabó el aceptar que nos roben las casas, que nos
maten a nuestros parientes y que nos roben en nuestras narices. Y
después de eso, hasta entonces, cuando nos veamos marchando juntos, y
sepamos que podemos hacer cosas unidos, podemos empezar a arreglar el
país. Ya es tiempo de cambiar a Guatemala
Me parece muy acertado situar en el centro del análisis la importancia del sistema de administración de justicia como punto indispensable de la reforma estatal que Guatemala necesita.
Cabe, sin embargo, sacar a colación el tema comentado por Carol Zadertto en la columna del domingo: ¿es la realidad de las instituciones estatales quizás un reflejo de lo que somos como sociedad? Una institución bien diseñada, ¿es en sí misma incorruptible, o depende de la calidad moral de los individuos que ejerzan las funciones públicas?
De a cuerdo a la teoría liberal, las instituciones estatales deben estar diseñadas para impedir que el peor de los gobernantes o de los funcionarios pueda actuar al margen de la ley. Por otro lado, la teoría sociológica postmoderna acentúa la importancia de la acción humana sobre la estructura social (después de todo, las instituciones están hechas de individuos de carne y hueso).
Este planteamiento tira sobre la mesa las siguientes preguntas:
¿Es posible forjar a través del discurso legal, instituciones diseñadas para ser incorruptibles?
¿O tenemos acaso que elegir a gobernantes moralmente buenos?
¿Cuál es el papel de la sociedad civil en el proceso de saneamiento del Estado? ¿Cómo se puede contribuir directa o indirectamente a esta mejora que todos añoramos?
A alguien de ustedes les ha sucedido un acto de violencia en carne propia, a un pariente, han violado a alguna mujer de su familia, les han robado los ahorros de toda la vida?
Creo que delincuentes hay en todas indoles, sin embargo hay algunos delincuentes q roban en el gobierno y lo hacen a escondidas, hay delincuentes que estafan, y hay delincuetntes que violan y no lo dudan un segundo en dispararte en la cabeza con una pistola calibre 9mm y los asesinos a sueldo que andan armados con fusiles de asalto, ahora bueno que demonios le sucede a la gente que todavia toma en cuenta los "derechos" de estos delincuentes, - el q a hierro mata, a hierro muere - al diablo con los derechos humanos, al diablo con las "autoridades", estan venndidas, el pueblo de guatemala no debe seguir soportando estos atropellos, no hay excusa para los delincuentes. Tenemos que retomar el control de nuestro pais.
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