¡Aprendamos a manejar!Leyes claras y con dientes.
José Carlos Zamora
Nuestro irrespeto a las leyes de tránsito, la negligencia, la impericia y la falta de cortesía al conducir son la causa de miles de muertes al año en nuestras calles y carreteras.
Hay que reconocer que los accidentes viales no son un mal exclusivamente guatemalteco, pero también hay que aceptar que en nuestro país resultan ser más numerosos y salvajes que en otras partes. Basta con visitar el sitio youtube.com y efectuar una búsqueda con el título: accidentes automovilísticos en Guatemala, para confirmar esta realidad.
Es necesario que nosotros y las autoridades nos preocupemos por disminuir el número de muertes y accidentes. Para lograrlo es necesario que todos pongamos de nuestra parte y, sobre todo, que seamos responsables y respetemos tanto las leyes de tránsito, como al resto de conductores y peatones.
El Gobierno debe desarrollar e implementar iniciativas positivas que tiendan a neutralizar las graves pérdidas de vidas y las cuantiosas pérdidas en términos materiales privados y públicos.
Un esfuerzo importante es la promoción de la educación vial, a través de campañas que demuestren la importancia de ser civilizado al manejar y las fatales consecuencias que todos enfrentamos al no serlo. Campañas dirigidas a crear conciencia en nuestra población, sobre todo, en la nueva generación de conductores que tiene la posibilidad de iniciar a conducir desde el principio como gente civilizada. También debe existir un plan fuerte y coherente para la difusión y capacitación de la población en cuanto a nuestras normas y reglamentos de tránsito.
Por otro lado, las autoridades deben establecer políticas y leyes claras que tengan dientes, es decir, que tengan el poder coercitivo para controlar y castigar a todos aquellos conductores que las quebranten. Controles que eviten el exceso de velocidad, el manejo bajo la influencia del alcohol y obliguen a todos a utilizar cinturones de seguridad. De la misma manera, las autoridades deben mejorar el sistema de emisión de licencias y asegurarse que todos los vehículos que
circulan en nuestro país cumplan al menos con los requisitos mínimos de seguridad para hacerlo.
No debería ser necesario que el Estado nos persiga para que respetemos las leyes. Seamos responsables y actuemos como gente civilizada. ¡Ya es hora que aprendamos a manejar muchá!
Hay que reconocer que los accidentes viales no son un mal exclusivamente guatemalteco, pero también hay que aceptar que en nuestro país resultan ser más numerosos y salvajes que en otras partes. Basta con visitar el sitio youtube.com y efectuar una búsqueda con el título: accidentes automovilísticos en Guatemala, para confirmar esta realidad.
Es necesario que nosotros y las autoridades nos preocupemos por disminuir el número de muertes y accidentes. Para lograrlo es necesario que todos pongamos de nuestra parte y, sobre todo, que seamos responsables y respetemos tanto las leyes de tránsito, como al resto de conductores y peatones.
El Gobierno debe desarrollar e implementar iniciativas positivas que tiendan a neutralizar las graves pérdidas de vidas y las cuantiosas pérdidas en términos materiales privados y públicos.
Un esfuerzo importante es la promoción de la educación vial, a través de campañas que demuestren la importancia de ser civilizado al manejar y las fatales consecuencias que todos enfrentamos al no serlo. Campañas dirigidas a crear conciencia en nuestra población, sobre todo, en la nueva generación de conductores que tiene la posibilidad de iniciar a conducir desde el principio como gente civilizada. También debe existir un plan fuerte y coherente para la difusión y capacitación de la población en cuanto a nuestras normas y reglamentos de tránsito.
Por otro lado, las autoridades deben establecer políticas y leyes claras que tengan dientes, es decir, que tengan el poder coercitivo para controlar y castigar a todos aquellos conductores que las quebranten. Controles que eviten el exceso de velocidad, el manejo bajo la influencia del alcohol y obliguen a todos a utilizar cinturones de seguridad. De la misma manera, las autoridades deben mejorar el sistema de emisión de licencias y asegurarse que todos los vehículos que
circulan en nuestro país cumplan al menos con los requisitos mínimos de seguridad para hacerlo.
No debería ser necesario que el Estado nos persiga para que respetemos las leyes. Seamos responsables y actuemos como gente civilizada. ¡Ya es hora que aprendamos a manejar muchá!
3 comentarios:
Ludin Sáenz C.:
Este es el meollo del asunto. Necesitamos educación vial, pero no es con multas a diestra y siniestra que se logra.
Todo castigo o corrección es visto como justo luego de la amonestación y capacitación. Antes de esta cualquier acción punitiva es INJUSTICIA.
Pero parece que eso no es asunto municipal. Eso no está en el presupuesto de ingresos y egresos de "Nuestra (jajaja) Muni"
Con esto únicamente motivan al chapín promedio a evadir las normas por muy modernas y adecuadas que sean, pues resulta hasta heróico tener pericia suficiente para escapar o engañar radares y cámaras, o tener cuello, perdón "Influencia" para borrar las multas ya recibidas.
De nuevo: Seamos civilizados, avancemos aunque la muni retroceda. Seamos nosotros los educados, lo demás cambiará poco a poco.
uhmmmi campaña seria algo asi como
"Piensa en los demás" y esque realmente ese es el problema, yo en lo personal no hago cosas que pueden poner en peligro a los demás que creo que es la clave, constantemente encontramos pilotos estacionados en curvas, o en lugares peligrosos, yo trato de no poner en peligro a alguien más, me gustaría que tampoco me pusieran en peligro. como dice Ludin y muy acertado no puede haber una corrección sin antes una instrucción.
aqui otro exemplo de lo que pasa en las calles de Guatemala.
http://youtube.com/watch?v=TwlPUdJljW4
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