Agua y desarrollo“Necesidad de voluntad política.”
José Carlos Zamora
El agua potable es esencial para el desarrollo económico y social de nuestro país. Si nuestra población no cuenta con acceso fácil a fuentes de agua potable, el combatir la pobreza se convertirá en un reto cada vez más complejo.
El crecimiento de la población en Guatemala, especialmente en la capital hace que aumente la demanda de agua para uso domestico, agrícola e industrial, y a la vez acelera la contaminación de los únicos cuerpos de agua de los cuales nos podremos abastecer en un futuro cercano.
Al contaminar nuestras fuentes de agua y no utilizarlas sosteniblemente ponemos en riesgo el progreso y el futuro de nuestra población. No somos los únicos en afrontar problemas de agua. El problema de acceso al agua potable es un reto que enfrentan todos los países del mundo, especialmente los países en vías de desarrollo.
Los índices que demuestran este problema son alarmantes – mil millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable – hecho que tiene como consecuencia 2.2 millones de muertes al año. Se estima que cada semana 42,000 personas mueren de enfermedades relacionadas con el consumo de aguas contaminadas y el 90 por ciento de las muertes ocurre en niños menores de cinco años.
Esta situación se verá exacerbada con el crecimiento de las áreas urbanas, las cuales consumen mayor cantidad de agua y contaminan las reservas de agua existentes a una mayor velocidad.
Aún estamos a tiempo de hacer uso conciente de nuestras reservas de agua natural. Para ello lo más importante es que las autoridades del próximo gobierno y nosotros reconozcamos que este tema es de relevancia nacional. De la misma manera debemos asegurarnos que la próxima administración tenga la voluntad política para enfrentar esta dificultad e implemente las políticas y estrategias necesarias para el manejo sostenible de nuestras reservas de agua, llevando así el agua potable a las comunidades más abandonadas en las áreas rurales y en la capital, así como para que de tratamiento y recupere los cuerpos de agua que abastecerán a nuestra ciudad, especialmente rescatando el lago de Amatitlán.
El crecimiento de la población en Guatemala, especialmente en la capital hace que aumente la demanda de agua para uso domestico, agrícola e industrial, y a la vez acelera la contaminación de los únicos cuerpos de agua de los cuales nos podremos abastecer en un futuro cercano.
Al contaminar nuestras fuentes de agua y no utilizarlas sosteniblemente ponemos en riesgo el progreso y el futuro de nuestra población. No somos los únicos en afrontar problemas de agua. El problema de acceso al agua potable es un reto que enfrentan todos los países del mundo, especialmente los países en vías de desarrollo.
Los índices que demuestran este problema son alarmantes – mil millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable – hecho que tiene como consecuencia 2.2 millones de muertes al año. Se estima que cada semana 42,000 personas mueren de enfermedades relacionadas con el consumo de aguas contaminadas y el 90 por ciento de las muertes ocurre en niños menores de cinco años.
Esta situación se verá exacerbada con el crecimiento de las áreas urbanas, las cuales consumen mayor cantidad de agua y contaminan las reservas de agua existentes a una mayor velocidad.
Aún estamos a tiempo de hacer uso conciente de nuestras reservas de agua natural. Para ello lo más importante es que las autoridades del próximo gobierno y nosotros reconozcamos que este tema es de relevancia nacional. De la misma manera debemos asegurarnos que la próxima administración tenga la voluntad política para enfrentar esta dificultad e implemente las políticas y estrategias necesarias para el manejo sostenible de nuestras reservas de agua, llevando así el agua potable a las comunidades más abandonadas en las áreas rurales y en la capital, así como para que de tratamiento y recupere los cuerpos de agua que abastecerán a nuestra ciudad, especialmente rescatando el lago de Amatitlán.
1 comentarios:
la mayor contaminación no se debe a la industria, matiza Cobos. El gran problema son las áreas urbanas, que no tienen plantas de tratamiento y todo lo tiran al río.
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