Rigoberto Menchú Tum“Un precedente histórico”
José Carlos Zamora
La primera vuelta del proceso electoral que se llevo a cabo el pasado 9 de Septiembre le dio fin a las ambiciones políticas de muchos partidos y candidatos a la presidencia.
Entre las personas que perdieron la oportunidad de gobernar se encuentra Rigoberta Menchú Tum – Premio Nóbel de la Paz – de un país que irónicamente estuvo en guerra durante 36 años. La candidata saco muchísimos votos menos de los que esperaba, alcanzando únicamente un 2 por ciento del voto. Los resultados no le gustaron a la presidenciable y acuso erroneamente a los medios y las encuestas por los resultados del desenlace de su campaña electoral.
Independientemente de si hubiera sido una buena presidenta o no, cosa que nunca se sabe en nuestro país al acudir a las urnas y votar por cualquier candidato o candidata, hay que aceptar que Rigoberta Menchú sentó un precedente histórico.
En un país fragmentado, clasista, racista y machista logró lanzarse como candidata presidencial. Al hacerlo fue la primera mujer indígena en optar a ese cargo público.
Sin importar la ideología a la que se pertenezca hay que reconocer que su participación en este proceso electoral abrió paso a las mujeres y a los indígenas a optar al cargo de elección pública más alto de nuestro sistema político. Lo que si deja mucho que desear es su actitud post-elecoral y el querer hecharle la culpa de los resultados a las encuestas y los medios de comunicación.
Entre las personas que perdieron la oportunidad de gobernar se encuentra Rigoberta Menchú Tum – Premio Nóbel de la Paz – de un país que irónicamente estuvo en guerra durante 36 años. La candidata saco muchísimos votos menos de los que esperaba, alcanzando únicamente un 2 por ciento del voto. Los resultados no le gustaron a la presidenciable y acuso erroneamente a los medios y las encuestas por los resultados del desenlace de su campaña electoral.
Independientemente de si hubiera sido una buena presidenta o no, cosa que nunca se sabe en nuestro país al acudir a las urnas y votar por cualquier candidato o candidata, hay que aceptar que Rigoberta Menchú sentó un precedente histórico.
En un país fragmentado, clasista, racista y machista logró lanzarse como candidata presidencial. Al hacerlo fue la primera mujer indígena en optar a ese cargo público.
Sin importar la ideología a la que se pertenezca hay que reconocer que su participación en este proceso electoral abrió paso a las mujeres y a los indígenas a optar al cargo de elección pública más alto de nuestro sistema político. Lo que si deja mucho que desear es su actitud post-elecoral y el querer hecharle la culpa de los resultados a las encuestas y los medios de comunicación.
EITAN ABRAMOVICH/AFP/Getty Images
5 comentarios:
Es una victoria para Guatemala. Estoy alegre que estamos viendo el crecimiento del país.
Aún no estamos listos (aunque voté por ella).
En el futuro se podrá decir.
Yo soy Guatemala y así me nació la consciencia.
Y entonces un indígena, será presidente.
Esa es una verdad a medias, junior. ¿Vos creés de verdad que a Menchú la dejaron participar por ser mujer, rural, pero sobre todo: por ser india? No. La dejaron participar (los jefes de tu papi) por el premio nóbel que ostenta.
¿Decime qué otra mujer, indígena, va a tener la posibilidad de seguir esa brecha que supuestamente abrió Rigoberta Menchú?
Los patrones de la finca quisieron dar la apariencia de que en este lugar hay democracia, que cualquiera puede ser presidente, que lo del racismo, exclusión, monoculturalismo, etc, son pajas inventadas. Rigoberta Menchú pecó de ingenua al prestarse para tan perverso juego, mismo que ustedes reproducen con fidelidad incomparable.
Yo pienso en parte como anónimo, la verdad es que era conocida por eso ella se atrevió a lanzarse como candidata.
Prueba de eso está que anteponían su premio para mencionarla hasta en un noticiero cualquiera.
Contrario que si hubiese sido otra, el lado que hubieran tomado los reflectores hubiese sido otro.
Aunque también esto puede llegar a ser un pequeño peldaño para insistir en que se llegue a pronunciar cualquiera que desee y esté preparado -por supuesto- para presidente.
Saludos.
anónimo dijo: "¿Decime qué otra mujer, indígena, va a tener la posibilidad de seguir esa brecha que supuestamente abrió Rigoberta Menchú?"
Alguno se ha puesto a pensar cuántas mujeres indígenas hay en Guatemala con una educación???
Quién más va a poder tirarse para presidente, si ni siquiera sacan el título de bachiller.
Aqui el asunto no es si pueden o no pueden, es que no hay mujeres indígenas que pudieran con ese cargo.
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