El único recurso hídrico para nuestro futuro.Recibí de Edgar Rolando Zamora, director ejecutivo de la Autoridad para el Manejo Sustentable del lago de Amatitlán, la carta que a continuación transcribo:
El motivo de la presente es para agradecer su editorial denominado “El rescate del lago de Amatitlán”. Al respecto quiero contarle que en el 2004, cuando fui nombrado director ejecutivo de AMSA, mi primera impresión fue que el lago había muerto, porque su aspecto era ese, apestaba, estaba lleno de basura y de una capa verde que lo cubría totalmente, pero mi gran sorpresa fue que el lago ¡estaba vivo! Nuestra prioridad fue salvarlo, y tal como usted lo menciona en su editorial se desarrollaron esas obras para rescatarlo, y otras como la canalización del río Villalobos por medio de roca, 700 mil árboles sembrados, la capacitación y concientización de más de 4 mil 600 maestros y 142 mil 227 niños que viven en la cuenca del lago de Amatitlán y la gestión para la donación de terrenos privados, ya que el Estado no contaba con terrenos propios para la construcción de las plantas de tratamiento.
Además de todo el esfuerzo en el desarrollo de proyectos, también propusimos una iniciativa ley para poner en vigencia un Reglamento Específico de Vertidos para la Cuenca del Lago de Amatitlán, el cual lleva más de un año en gestión, ya que hasta la fecha no sabemos por qué no ha avanzado para su aprobación. Hemos intentado platicar y llegar un consenso con todos los constructores de viviendas, dueños de industrias, invasores de terrenos, dueños de chalets, alcaldes municipales, ministros de Estado y vendedores de playa pública, y ha sido casi imposible. No nos ha quedado más que esperar a que esta gente se ponga de acuerdo y tome conciencia del grave problema del lago de Amatitlán. Además, las industrias han vertido sus desechos químicos a los ríos y lagos del país por más de cien años, sin tener conciencia del grave daño que han causado. Es por esto que estoy en desacuerdo con lo que menciona en su editorial, de indemnizar a las industrias para que coloquen sus plantas de tratamiento, porque esto es su obligación y no un favor que le hacen al país. Ya es hora de que comiencen a respetar y a tratar sus aguas.
Es muy importante que personas como usted se interesen en el rescate del lago de Amatitlán y continúen escribiendo sobre este tema, para que sepa la población que este recurso hídrico es el único que tenemos para el futuro. Mientras, en lo que a mí concierne seguiré trabajando para el rescate de tan bello recurso hídrico.
El motivo de la presente es para agradecer su editorial denominado “El rescate del lago de Amatitlán”. Al respecto quiero contarle que en el 2004, cuando fui nombrado director ejecutivo de AMSA, mi primera impresión fue que el lago había muerto, porque su aspecto era ese, apestaba, estaba lleno de basura y de una capa verde que lo cubría totalmente, pero mi gran sorpresa fue que el lago ¡estaba vivo! Nuestra prioridad fue salvarlo, y tal como usted lo menciona en su editorial se desarrollaron esas obras para rescatarlo, y otras como la canalización del río Villalobos por medio de roca, 700 mil árboles sembrados, la capacitación y concientización de más de 4 mil 600 maestros y 142 mil 227 niños que viven en la cuenca del lago de Amatitlán y la gestión para la donación de terrenos privados, ya que el Estado no contaba con terrenos propios para la construcción de las plantas de tratamiento.
Además de todo el esfuerzo en el desarrollo de proyectos, también propusimos una iniciativa ley para poner en vigencia un Reglamento Específico de Vertidos para la Cuenca del Lago de Amatitlán, el cual lleva más de un año en gestión, ya que hasta la fecha no sabemos por qué no ha avanzado para su aprobación. Hemos intentado platicar y llegar un consenso con todos los constructores de viviendas, dueños de industrias, invasores de terrenos, dueños de chalets, alcaldes municipales, ministros de Estado y vendedores de playa pública, y ha sido casi imposible. No nos ha quedado más que esperar a que esta gente se ponga de acuerdo y tome conciencia del grave problema del lago de Amatitlán. Además, las industrias han vertido sus desechos químicos a los ríos y lagos del país por más de cien años, sin tener conciencia del grave daño que han causado. Es por esto que estoy en desacuerdo con lo que menciona en su editorial, de indemnizar a las industrias para que coloquen sus plantas de tratamiento, porque esto es su obligación y no un favor que le hacen al país. Ya es hora de que comiencen a respetar y a tratar sus aguas.
Es muy importante que personas como usted se interesen en el rescate del lago de Amatitlán y continúen escribiendo sobre este tema, para que sepa la población que este recurso hídrico es el único que tenemos para el futuro. Mientras, en lo que a mí concierne seguiré trabajando para el rescate de tan bello recurso hídrico.
1 comentarios:
Sr. Zamora:
Le agradezco por su carta y quisiera enfatizar en que usted y yo estamos de acuerdo en que las industrias han vertido sus desechos químicos a los ríos y lagos del país sin tener conciencia del grave daño que han causado y siguen causando. Es por eso que las mismas tienen el deber de tratar sus deshechos, cosa que deberían de haber hecho desde el principio de sus operaciones.
Para hacer esto no sólo debemos segurarnos que se apruebe el Reglamento Específico de Vertidos para la Cuenca del Lago de Amatitlán, sino que también se le apliquen multas a las industrias que no cumplan con el mismo y se les otorguen incentivos fiscales para que purifiquen y den el tratamiento necesario a sus deshechos.
En cuanto a la indemización, no me refería a que esta se les otorgue por tratar sus deshechos, sino para expropiar legalmente las tierras en las que se encuentran sus plantas de producción y las mismas se trasladen a una localidad donde además de tratar sus deshechos tengan un menor impacto en el ambiente.
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