miércoles 30 de mayo de 2007

La CICIG

Una necesidad, no una causa ideológica

José Carlos Zamora

Distintos grupos han hecho hasta lo imposible por obstaculizar y hacer que la creación de la Comisión Internacional contra la impunidad en Guatemala (CICIG) sea mal vista, controversial e indeseable. La oposición a la creación de la misma ha sido mal fundamentada y basada en la equivocada creencia que la CICIG representa un causa ideológica.

A través de la historia han existido causas fuertemente cargadas de ideología, tanto de derecha como de izquierda. Este no es el caso de la CICIG.

La institución de la CICIG, al igual que la de otros principios y valores universales como los derechos humanos, no busca beneficios para ningún grupo o filosofía política en particular, sino por el contrario busca el establecimiento de una entidad que persiga los principios fundamentales y valores universales de seguridad, paz y justicia.

La creación de la CICIG es necesaria para el fortalecimiento de nuestra democracia, nuestro sistema de justicia y nuestro estado de derecho.

Estableciendo una comisión seria, objetiva e imparcial para la investigación y persecución penal del crimen organizado, lograremos darle fin al ambiente de inseguridad en el que vivimos todos los guatemaltecos.

La creación de la CICIG es la oportunidad del Estado para cumplir con sus deberes principales de garantizarles a todos sus habitantes la vida, la libertad, la justicia, la paz y el desarrollo integral.

Únicamente cuando vivamos en un país donde nos sintamos seguros sobre nuestra integridad física, la de nuestra familia y nuestra propiedad podremos desarrollarnos integralmente, tal y como lo establece nuestra Constitución. Solo así viviremos dentro de un real y verdadero estado de derecho y conseguiremos el progreso de nuestra nación.

Debemos arrebatarle el control de nuestro país al crimen organizado. Este es el momento oportuno para hacerlo. Para esto es importante que abramos los ojos y, tanto nosotros la sociedad civil como la administración de turno y el Congreso, apoyemos en conjunto el establecimiento de la CICIG y reconozcamos que la creación de la misma es una necesidad y no una causa ideológica.

miércoles 23 de mayo de 2007

La CICIG en el Congreso

Precedente histórico contra el crimen organizado.

José Carlos Zamora

La semana pasada la Corte de Constitucionalidad emitió opinión favorable respecto al acuerdo de creación de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Una vez más quedó en manos del Congreso la aprobación del decreto que dará vida a dicha entidad. Esta vez los diputados no tienen justificación alguna para no aprobarla, al menos que su justificación sea seguir debilitando nuestro sistema de justicia y fortaleciendo al crimen organizado.

Esta es una oportunidad clave para que nuestros diputados manifiesten su compromiso con los guatemaltecos. Una ocasión como ninguna para que demuestren que son dignos representantes de los intereses del pueblo.

La asamblea legislativa tiene la oportunidad de sentar un precedente histórico contra el crimen organizado, los Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad.

Tiene la oportunidad de iniciar el principio del fin de la impunidad y la inmunidad estableciendo una de las bases fundamentales para un verdadero Estado de derecho. Una entidad seria, objetiva, imparcial y profesional que apoye, fortalezca y coadyuve a las instituciones del Estado a investigar y perseguir penalmente a las organizaciones criminales que tienen de rodillas a todos los guatemaltecos.

De no aprobar el acuerdo de creación de la CICIG sin más trámite, los diputados demostrarán que su compromiso no es con Guatemala. También nos darán una razón más para exigir la reducción y profesionalización del Legislativo, o al menos para demandar que los miembros del mismo sean personas dignas, honradas y comprometidas con la patria.

miércoles 16 de mayo de 2007

Mal de muchos, consuelo de ...

“No tropecemos una vez más con la misma piedra”.

José Carlos Zamora

Se dice que el humano es el único ser que se tropieza dos veces con la misma piedra. En el caso de nosotros, los guatemaltecos, han sido mucho más de dos los tropezones que hemos dado al asistir a las urnas durante las últimas dos décadas. Debo admitir que al igual que muchas otras personas que conozco, he emitido varias veces un sufragio del que posteriormente me he arrepentido.

Todo porque tomamos el poder de nuestro voto a la ligera. Porque al emitirlo muchas veces no nos damos cuenta de la importancia del mismo y de las graves consecuencias que un mal voto, un voto no bien pensado puede traernos a nosotros y al futuro de nuestro país. Las consecuencias de un voto a la ligera las expresó claramente el profesor de Harvard James R. Lowell en siglo XIX cuando dijo: “La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser opresor de sí mismo”.

Cientos de veces hemos escuchado de amigos, conocidos, de la gente en la calle y por qué no admitirlo, hasta de nosotros mismos razones ridículas por las que votaremos por este o aquel candidato. Razones que pocas veces están fundadas en un análisis serio de las propuestas que los políticos nos hacen. Es cierto que a veces no hay ni propuestas, pero ¿quiénes son los culpables?

Los culpables de los parches y chapuces que se presentan para resolver los retos que enfrenta Guatemala somos nosotros mismos, ya que jamás hemos exigido planes de gobierno y de haberlos generalmente no los estudiamos. Nos conformamos con promesas. No indagamos, ni demandamos que se nos explique cómo se llevarán a cabo las mismas. Somos nosotros y nuestro conformismo los que tenemos mal acostumbrados a los políticos y les permitimos ser electos sin tener idea de lo que van a hacer.

Tenemos que recapacitar y darnos cuenta de que muchas de las razones por las que hemos elegido a un partido o candidato, o por las que hemos dejado que otras personas elijan, han sido las equivocadas. Hoy estamos a tiempo de pensar bien nuestro voto. No tropecemos una vez más con la misma piedra.

Está en nuestras manos el escoger a las personas que dirigirán nuestro país y nuestro futuro. Esta vez seamos responsables y hagámoslo bien, basándonos en el análisis de proyectos concretos. Estudiando su viabilidad. Estudiando quiénes son los candidatos, qué han hecho y qué pueden hacer realmente por nuestro país. Investigando quién ha financiado sus campañas y con qué intereses.

Dentro de cuatro meses asistiremos a las urnas. Esta vez, antes de hacerlo, exijamos y evaluemos planes de gobierno concretos, gabinetes conformados por gente capaz, honrada y con trayectoria. ¡Es nuestra responsabilidad! De nosotros depende el futuro de Guatemala.

miércoles 9 de mayo de 2007

Plan de gobierno

“Plan de gobierno no son sólo propósitos.”

José Carlos Zamora

Este mes se abrió la convocatoria a elecciones generales y con la misma, las diferentes agrupaciones políticas empezaron oficialmente sus campañas.

Campañas con las que los partidos promueven a sus candidatos y pretenden ganar el voto del electorado. Con este fin agrupaciones políticas y sus candidatos nos empiezan a bombardear con sus “planes de gobierno.” Planes que no son más que meras declaraciones de buena voluntad.

Declaraciones de voluntad llenas de buenas intenciones, valores, principios y conceptos de desarrollo con los que prometen una Guatemala mejor. Una Guatemala donde todos los guatemaltecos serán iguales ante la ley. Donde la justicia será pronta y donde todo ciudadano podrá desarrollarse digna y plenamente dentro de un justo y seguro Estado de derecho.

El reto para cualquier partido o candidato, y para nosotros como electorado está en romper con el esquema tradicional de nuestras campañas políticas. Ese esquema en el que se nos presentan buenas intenciones y escogemos aquellas que nos parecen o nos suenan más bonitas, aun cuando estas no están fundamentadas en un plan de trabajo viable y bien elaborado.

El desafío no está en tener buenas intenciones y darlas a conocer, sino en presentar y exigir planes y estrategias específicas que nos demuestren de manera sistemática, clara, concreta y calendarizada qué es lo qué se va hacer, cuándo y cómo. No basta con presentar metas, objetivos y resultados esperados si no se tiene un plan real y puntual de cómo se llegará a los mismos.

Durante los próximos cuatro meses –partidos, candidatos y votantes– debemos recapacitar, madurar y reconocer que un plan de gobierno no son solo propósitos, planes y propuestas, sino el establecimiento de objetivos reales para el desarrollo de Guatemala y el trazo de un programa de ejecución claro y calendarizado para alcanzarlos.

Muchos partidos y muchas promesas, pero cero planes concretos:

Frente por la democracia 2007
Encuentro por Guatemala
Patriota 2007
GANA 2007
UNE 2007
PAN 2007
FRG 2007
ANN 2007

miércoles 2 de mayo de 2007

Calentamiento global y el efecto tortilla

“Nuestro muñeco de tortillas a un precio razonable”.

José Carlos Zamora

El cambio climático y la disminución de las reservas naturales de combustibles fósiles no renovables y, por ende, el alza en el precio de los mismos han llevado a los científicos a desarrollar combustibles alternativos – combustibles verdes – es decir, gasolinas más limpias, renovables, económicas y menos contaminantes del medio ambiente que el petróleo y el carbón.

A estas nuevas alternativas energéticas se les ha dado el nombre de biocombustibles, ya que son una fuente de energía renovable y tienen un impacto ambiental menor que los combustibles tradicionales. Hasta ahora los biocombustibles más utilizados y desarrollados son el bioetanol y el biodiésel.

El biodiésel se obtiene de aceites vegetales nuevos o reciclados y el bioetanol o etanol se obtiene a partir de sorgo, caña de azúcar, remolacha y principalmente del maíz.

Un artículo reciente de la revista 'Time', explica cómo la creciente demanda de biocombustibles ha tenido consecuencias colaterales inesperadas. Un ejemplo de esto es que debido a la alta demanda de maíz para el desarrollo de etanol a principios de 2007 el precio del maíz y, por consiguiente, de las tortillas se disparó, creando inconformidad entre los consumidores de tortilla del mundo, especialmente en México donde hubo protestas y manifestaciones.

Los productores de cerveza en Europa temen un fenómeno similar, ya que los subsidios que otorga la Comunidad Europea para la siembra de plantaciones de las que se pueda obtener biocombustibles ha hecho que disminuyan las plantaciones de cebada y por consiguiente que posiblemente en un futuro cercano aumente el precio de la cerveza.

Entre las propuestas para solucionar estos problemas colaterales están el obtener los biocombustibles de cultivos no comestibles o aumentar la producción de los cultivos tradicionales. Estas son grandes ideas, porque al mismo tiempo que nos permiten ser ambientalmente responsables nos abren un nicho en el mercado para participar en el cultivo y proceso de estos combustibles y además nos permite seguir comprando nuestro muñeco de tortillas a un precio razonable.

Foto de Ann Elliot Cutting. Combustible de maíz 2007, Revista Time 9 de Abril de 2007, visitada el Martes 10 de Abril de 2007, http://www.time.com/time/magazine/0,9263,7601070409,00.html